¿EMBARAZO Y ESTILO SON COMPATIBLES?

Tenía la sección de moda completamente abandonada y no es que ya no me interese, no, es sencillamente que cuando una va mutando de sardina a pez globo y encaminándose sin remedio al modo cachalote es un dolor de corazón acercarse a las tiendas y quedarse a dos velas…

El cambio de otoño/invierno a primavera/verano me sigue encantando. La suavidad y alegría en los colores, los tejidos livianos, las puntillas y los encajes… me gusta todo! Pero claro, embarazada pues se hace lo que se puede y al final me paso los 5-6 meses de más barriga vestida prácticamente de uniforme que se reduce a vaquero premamá y camisa blanca a la que le voy cambiando los complementos.

Admiro muchísimo a esas chicas embarazadas que van de punta en blanco con sus barriguitas, esas bloggers que postean modelitos hasta prácticamente el parto y envidio de una forma insana a esas chicas que prácticamente llegan al parto en su talla habitual añadiéndole únicamente una barriga de chiste (tengo alguna hermana así, no es ficción, en serio….)

Pero como el pudor impone que hay que ir vestida todos los días he pensado que a lo mejor os ayudaría tener recogidos algunos consejos que os sirvan para sentiros mejor en una época que para muchas de nosotras lo de ir medianamente arreglada es todo un reto.

1.- Los chalecos:

Son el aliado perfecto. Hacen magia, de verdad…. Salvo que de partida tengas una talla muy pequeña de pecho, el embarazo suele traer consigo un aumento considerable del busto. Si partes de una talla decentita, a los tres meses de gestación puedes parecer La Bombi que unido a la barriga hace que la sensación visual sea la de un tonelete redondo. Pues bien, los chalecos reducen visualmente ese efecto de maravilla y además ofrecen el plus de marcar con el corte la ya irremediable pérdida de cintura. Si además los conseguimos un poquito largos y les ponemos una camiseta ceñida debajo, nos permiten lucir barriguita disimulando cadera y culete. ¿Quién da más señoras?

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Son también estupendos sobre vestidos largos y fluidos (La imagen izquierda es de  Mónica del blog http://www.monicositas.com/)  ya que estructuran la silueta. Ahora en verano los hay preciosos de encaje o crochet aunque uno en tejido vaquero os irá con todo, en invierno los de pelito o tipo parka dan mucho juego también.

2.- Volúmenes y la regla de la compensación:

Es obvio que embarazada los volúmenes se disparan en el tronco superior así que si ya habitualmente cuidamos los cortes en función de nuestro cuerpo y de donde tengamos nuestros puntos flacos y fuertes, embarazadas hay que mirarlo más para sólo parecer embarazadas y no transatlánticos. ¿Y eso qué quiere decir? Que si has encontrado un pantalón fluido monísimo, ancho y fresquito no te plantes encima una camisa tipo casaca, porque sí, eso te convierte en un transatlántico. Busca una camiseta de algodón con la que estés cómoda, no hace falta ir como envasadas al vacío, ya me entendéis…. y al revés igual, si eres de las que se planta el legging hasta para dormir las camisolas sueltas compensarán y el efecto óptico será más bonito. Lo del legging con camiseta estrecha y corta con barriga asomando es para sacarse los ojos, de verdad.

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 3.-Complementos:

Otro gran truco. Son los “distraedores” oficiales que desvían la mirada hacia donde nosotras queremos y hacen que con poca ropa de la sensación que vamos casi cada día con modelito diferente. Yo soy mucho, estando embarazada,  de comprar básicos, mucho.

Cuando ya el embarazo es avanzado y la barriga asoma sin contemplaciones los colgantes largos quedan muy bonitos, acentúan el estado y no la gordura. Cuidado con los que se quedan entre el pecho y la barriga, el efecto es terrible si se meten entre “los pliegues”.

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Los fular, otros grandes aliados. Yo los uso mucho para dar alegría a los conjuntos, para combinar con los zapatos cuando el resto de la ropa es sosa y para disimular redondeces… Ahora en verano los hay preciosos de gasa, de lino e incluso de encaje…

4.- Ropa interior:

De la misma manera que vamos a adaptando la ropa a nuestra nueva silueta, la ropa interior debe ir a la par. El aumento de pecho hace que debamos revisar la copa de nuestros sujetadores para que no nos apriete ni el efecto sea de “desparramamiento”, no se si me explico… generalmente pensamos que, total, para 7 u 8 meses, aguantamos con lo que tenemos pero creedme, no es lo mismo y más si luego vamos a amamantar a nuestro bebé. La distensión de la piel y el aumento de la sensibilidad puede hacer que a épocas el pecho nos moleste así que vale la pena invertir en un par de sujetadores que nos aguanten y recojan bien, hará que estemos mucho más cómodas y que la ropa se adapte mejor. Os aconsejo que os acerquéis a las corseterías de barrio de toda la vida, suelen atinar muchísimo mejor en el modelo y talla adecuada que si vas a las típicas cadenas que tienen ropa interior preciosa pero las dependientas lo mismo te venden un sujetador que un clip para el pelo. Igual con las braguitas, no hay nada más anti estético que las marcas “apretonas”  en los pantalones ni más incómodo que llevarlas clavadas bajo la barriguita, en caso de poder escoger, mucho mejor en tejidos naturales como el algodón.

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5.- Mejor poco y útil que mucho y absurdo:

¿Y qué quiero decir? Pues que un embarazo son 9 meses más luego los meses que necesites para recuperar tu talla, entre pitos y flautas nos podemos ir a más de un año en que nuestra ropa no nos va a servir (abstenerse de comentar en este punto las modelos y desgraciadasdelavida afortunadas que a las dos semanas del parto parece que el niño les ha tocado en una rifa porque del embarazo, ni rastro) Por eso a la hora de comprar hay que optar sobretodo por prendas que nos vayan a servir en más de una estación como los vaqueros o las camisas y comprar poquito de las prendas más estacionales. A menos que te tires los tres meses de verano sumergida en la piscina, con un bañador tienes más que suficiente, con un abrigo de corte amplio y una bufamanta puedes apurar los meses de más frío, un par de vestidos fresquitos, unos pantalones cortos… Es decir, comprar teniendo en cuenta la totalidad del embarazo y no solo en la necesidad específica de ese momento.

Para acabar échale un vistazo antes de nada a las tiendas donde sueles comprar habitualmente, se llevan muchísimo los cortes amplios, los ponchos, los vestidos cortitos que embarazada pueden servirte de blusones y una vez recuperada la figura puedes seguir llevando como vestidos. Es decir, compra con miras para luego reaprovechar lo que puedas. Os dejo un par de ejemplos de lo que os digo y que podéis encontrar en tienda ahora mismo. Yo me los he comprado en mi talla habitual y os aseguro que la barriga cabe. (si pincháis en la imagen os lleva directamente a la tienda online)

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Y termino, soy consciente que no estoy revelando la fórmula de la Coca cola, pero también de que es una época que para muchas el vestir se convierte en un problema, a veces muy frustrante, porque no te ves bien con nada. Yo estoy en ese punto y se pasa mal. Pero no hay que desanimarse, una nueva criatura se está formando en tu interior y no hay nada que se iguale en belleza a algo así por lo que arriba esos ánimos, y si no lo consigues siempre te queda el consuelo de que es pasajero!!!! 😉

¿Os ayudaría que os hiciera una relación de tiendas con colección de embarazada? ¿Sí? ya me decís!!!!

 

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